Lectura con los más pequeños

La lectura permite a tu hijo explorar mundos de ficción y representarse en diferentes realidades. Esta no solo son los libros, son los arrullos, cuentos, historias inventadas, entre otros.

Lo más importante al compartir momentos de lectura con tu hijo es que se divierta, pues si está disfrutando, también estará aprendiendo, desarrollando su creatividad, imaginación, habilidades de lenguaje y habilidades sociales. Durante la lectura se establece un vínculo significativo tanto con el cuidador como con los libros. Leer más

Beneficios de la lectura en los niños

Cuando le lees un cuento a tu hijo, además de entretenerlo, le inculcas buenos hábitos, destrezas, habilidades y conocimientos que favorecerán su desarrollo integral.

 

“Me leen y aprendo”

Además de divertir a los pequeños, la lectura de un cuento genera múltiples beneficios tanto para su desarrollo general, que está en marcha, como para desenvolverse mejor en su vida futura. El primer aporte es la consolidación del vínculo afectivo entre padres e hijos, porque en un mundo tan mediático, veloz y de tantos compromisos, es uno de los pocos momentos del día en el que pueden dedicarle tiempo exclusivamente al niño. Es un espacio que tu pequeño valorará porque estarás con él un rato en la cama, consintiéndolo, abrazándolo y leyéndole un buen cuento.

Al mismo tiempo, desde muy chico le comienzas a inculcar el gusto por la literatura. Cuando le lees le estás enseñando que es una actividad agradable en la que se comparten conocimientos, historias, cuentos, instantes divertidos y el amor en familia. Cuando crezca tendrá esa misma motivación y sensación al leer.


“Además le despierta su imaginación y le ayuda a representar los conceptos por imágenes y le ayuda a visualizar le mundo de los adultos, a entenderlo y, posteriormente, a solucionar problemas y conflictos” asevera Patricia pachón, experta en literatura infantil.

“Siéntate”, “a desayunar”, “trae el libro”, son algunas de las frases repetitivas que tu bebé oye en su cotidianeidad, pero con la lectura de cuentos escuchará palabras nuevas para él. Si te das cuenta, aunque todavía sea muy pequeño, cuando lees te pone atención y queda absorto porque le encanta la entonación, ver imágenes, colores y escuchar la voz de mamá o papá, y todo lo señalado le ayuda a ampliar su vocabulario y estimular su lenguaje y los diversos elementos que lo componen.

 

Más beneficios

En relación con el área cognitiva, la literatura estimula la memoria de tu pequeño y lo motiva a pensar, a comprender y a reflexionar sobre la forma como debe desenvolverse. La lectura de cuentos le ayuda a plantear diferencias, a comparar entre lo bueno y lo malo, a establecer relaciones entre lo que lee y experimenta a diario y a contextualizar su realidad. Claro está, de manera sencilla. Pero también le ayuda a evolucionar en su nivel de comunicación y a desarrollar destrezas sociales que le permitirán relacionarse mejor con los demás, así como adquirir conocimiento para desempeñarse adecuadamente en el futuro. De igual manera, al estar más atentos a las aventuras que le vas narrando, adquiere un mayor y continuo grado de concentración, factor que favorecerá sus diferentes procesos de aprendizaje.

La lectura le ayudará a conocer algunos sentimientos que los cuentos transmiten a través de sus personajes como amor, ternura, temor y odio. Esto te permitirá explorar la inteligencia emocional de tu pequeño, y manejar sus miedos, inseguridades y ansiedades.

Con todos estos argumentos y ventajas, no hay que retrasar más la introducción de tu pequeño a la literatura.

Como anota Isabel Calderón, Coordinadora de contenido infantil y juvenil de la Cámara Colombiana del libro: “el acercamiento a la literatura debe iniciarse desde la primera infancia. En ese sentido los cuentos son muy importantes porque los niños tienen que tener acceso a la cultura y a la lectura. Se enriquece su vida y se convierte en un placer y un hábito, sobre todo cuando se comienza temprano y de la forma más emocional y vinculante posible.