Lectura con los más pequeños

La lectura permite a tu hijo explorar mundos de ficción y representarse en diferentes realidades. Esta no solo son los libros, son los arrullos, cuentos, historias inventadas, entre otros.

Lo más importante al compartir momentos de lectura con tu hijo es que se divierta, pues si está disfrutando, también estará aprendiendo, desarrollando su creatividad, imaginación, habilidades de lenguaje y habilidades sociales. Durante la lectura se establece un vínculo significativo tanto con el cuidador como con los libros.

A continuación te damos algunas ideas para enriquecer las aptitudes de lectura en tu hijo:

Unos minutos al día está bien.

Deja que tu hijo escoja qué tanto tiempo quiere invertir leyendo. No te preocupes si no puedes terminar la historia, es normal ya que la atención de los niños es muy corta, pero a medida que van creciendo esta va aumentando. No necesitas leer todas las páginas, descubre cuál es su ilustración favorita y quédate un poco más ahí hablando de ella. Por otro lado, si tu bebé solo quiere morder el libro, está bien, déjalo explorar los libros tanto como puedas, de este modo se irá interesando por saber qué hay allí dentro y la experiencia de la lectura va a ser cada vez más significativa.  Hoy en día hay ediciones de libros para todas las edades, de tela, cartón, pastas duras, blandas, etc.

Habla o canta sobre las imágenes. No es necesario que siempre leas las palabras para contar la historia, intenta leer las imágenes y cuando tu hijo vaya creciendo él podrá imitarte.

Deja que tu hijo pase la página. Aproximadamente a los 18 meses empezará a intentar pasar las paginas de los libros y a los 3 años ya logrará hacerlo por completo. Recuerda que está bien saltarse páginas.

Detente en la portada. Dile que observe la imagen y pregúntale de qué cree que se va a tratar el cuento o si es más pequeño explícale la imagen y lee el título.

Sigue las palabras. A medida que vas leyendo sigue las palabras con tu dedo, esto permitirá que se familiarice con las letras y la lectura.

Haz la historia más divertida. Crea voces diferentes para cada personaje y usa tu cuerpo para contar la historia.

Conecta la historia con la realidad. Habla sobre la familia, las mascotas o el barrio cuando lean sobre esto en los cuentos.

Hazle preguntas y permítele preguntar. Utiliza la historia para tener una conversación profunda con tu hijo. Habla sobre las actividades familiares y los objetos que van observando en las ilustraciones.

Permítele contar la historia. A los 3 años aproximadamente, tu hijo ya es capaz de memorizar un cuento, pero antes de esto puedes proponerle que sea creativo y se invente una historia con las imágenes.

Creen cuentos juntos. Con fotos de la familia o recortes de revista invéntense una historia y creen un libro. A medida que vaya creciendo puedes proponerle que te cuente una historia y dibuje las imágenes correspondientes.

Tips para hacer de los libros parte de tu rutina diaria.

Entre más contacto tenga tu hijo con los libros, será más probable que perciba la lectura como un placer, desarrolle su creatividad, imaginación y sus habilidades lingüísticas.

  • Durante las comidas: cántale o léele una historia antes de la comida para reunirse en la mesa.
  • En el carro o en el bus. Guarda uno o dos libros en el carro o en la pañalera y así tendrás una actividad a la mano.
  • Al dejar a tu hijo en el jardín. Si al despedirse tu hijo llora, cálmalo con su historia o canción favorita. Puedes dejar un álbum de fotos de la familia para que pueda recurrir a él en caso de extrañarlos.
  • Cuando van al doctor. Antes de la cita pueden leer un libro sobre la visita al doctor y así tu hijo sabrá qué esperar. En la sala de espera pueden leer un cuento o hablar sobre sus miedos de la visita al doctor.
  • Al tomar la siesta. Las rutinas siempre ayudarán a que los bebés se sientan seguros y se calmen. Utiliza libros e historias para facilitar el sueño de tu bebé.
  • Al final del día. Este momento del día es cuando tanto tu como tu bebé están cansados, así que acuéstense en el piso y lean un libro, escuchen un audiolibro o canten una canción para relajarse durante unos minutos.
  • A la hora del baño. Hoy en día existen libros de plástico especiales para mojar y divertirse en estos momentos.
  • A la hora de dormir. Libros e historias relajantes pueden hacer magia con los bebés que luchan contra el sueño.

Referencias:

Riquelme, E., & Munita, F. (2011). La lectura mediada de literatura infantil como herramienta para la alfabetización emocional. Estudios Pedagogicos, 37(1), 269–277. https://doi.org/10.4067/S0718-07052011000100015

ZERO TO THREE (s.f) How to Introduce Toddlers and Babies to Books [mensaje en un blog].

 

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